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Durante meses, la prensa especializada especuló sobre la existencia de un maravilloso y mítico producto de Apple que prometía revolucionar la manera en que interactuamos con las computadoras, y su aplicación muy en específico a la manera en que leemos. El 27 de enero por fin terminaron los rumores con la presentación oficial del Apple iPad por parte de su legendario fundador Steve Jobs. |
El iPad es, en esencia, una versión de mayor tamaño del iPod Touch aunado a la posibilidad de algunos modelos a conectarse a la red 3G para acceder al internet. Steve Jobs, conocido enemigo de los netbooks, lo presentó como una alternativa a los mismos, además de como un rival a los recientes lectores de ebook, como el Amazon Kindle.
Existen modelos de 16, 32 y 64 GB de capacidad de almacenamiento, todos con WiFi incluido y en sus versiones superiores con conectividad a la red 3G, aunque no existen detalles si esta funcionalidad estará disponible en México en su lanzamiento. Todos los modelos tienen una pantalla IPS LCD de 9.7 pulgadas con tecnología multi-touch, con una resolución de 1024 x 768. El procesador es un desarrollo in-house de Apple A4 de 1 Ghz. Además todos los modelos incluyen acelerómetro, micrófono, brújula, Bluetooth y WiFi 802.11n con un reducido peso de unos 800 gramos. Notablemente ausentes están los puertos USB y una cámara.
El sistema operativo que utiliza es el mismo del iPhone, por lo que es compatible con las más de 120,000 aplicaciones ya disponibles en el iTunes Store. Además cuenta con su propio kit de desarrollo de software para crear aplicaciones específicas, como la versión para iPad de iWork, la suite de productividad de Apple que incluye procesador de palabras, hoja de cálculo, software para presentaciones y un poderoso calendario.
Para los que teníamos la esperanza de que el iPad transformaría la industria editorial, hay buenas noticias, aunque algo agridulces. Junto con el iPad se presentó iBooks, que es una aplicación para leer ebooks enriquecidos con multimedia, funcionando de manera similar a las demostraciones especulativas que habíamos visto en los últimos meses. Sin embargo, de momento el servicio de iBooks sólo estará disponible en los Estados Unidos.
Lo que será un determinante crucial para el funcionamiento del iPad como un lector de ebooks efectivo es sin duda el funcionamiento de su pantalla LCD. El éxito de lectores como el Kindle de Amazon radica en el uso de la tecnología eInk, que es mucho menos exigente en el ojo humano y se asemeja más a la experiencia de leer sobre papel. Un monitor con backlighting suele cansar la vista mucho más rápido, una razón por lo cual es tan difícil leer en una computadora tradicional. Además, los monitores tradicionales son susceptibles a un funcionamiento limitado bajo la luz del sol. No hay nada que apunte a un desarrollo tecnológico del iPad que circunscriba estos problemas, pero será cuestión de ver un modelo en vivo para determinar qué tanto puede llegar a ser un problema.
El iPad es también una muy robusta plataforma de entretenimiento, pues como su primo menor, el iPhone, es capaz de reproducir música y videos, aunque todo el material tiene que ser adquirido a través del iTunes Store. Entre las miles de aplicaciones destacan una multitud de juegos que pueden ser controlados a través del interfaz multitouch, lo que le da una capa más de interacción. Los videos se pueden ver en calidad HD, aunque desafortunadamente, no en formato widescreen.
Sin duda el iPad es un gadget atractivo, con la elegancia de diseño e interfaz acostumbrada por Apple de mano de su genial diseñador industrial Jonathan Ive. Sin embargo, no es el gadget revolucionario que muchos esperábamos, particularmente por cuatro razones:
Falta de cámara de video: Además de limitar la posibilidad de comunicación con aplicaciones que soportan video, el iPad muy trágicamente deja fuera la posibilidad de convertirse en una excelente herramienta para explotar la realidad aumentada, una de las más interesantes tendencias actuales. Parte de lo que nos emocionaba a muchos cuando era tan sólo un rumor, era precisamente esa posibilidad, que hubiera sido sin duda revolucionaria.
Falta de puertos USB: Solamente se podrá conectar a Macs y PCs a través del cable propietario del iPod/iPhone, lo que limita la posibilidad de conectividad y hace que los accesorios para el equipo sean exclusivos para éste. Será interesante ver qué tan compatible es con los accesorios ya en el mercado.
Falta de puerto HDMI: No se podrá conectar a televisiones para ver el contenido almacenado, por lo menos hasta que se desarrolle un adaptador.
El iPhone OS no tiene soporte multitasking: Sólo se puede correr una aplicación a la vez, por lo que no podrías escuchar música mientras lees Si Lees Se Nota y compartes este artículo en Facebook.
Arquitectura cerrada: Todo el contenido multimedia tendrá que ser adquirido exclusivamente a través del iTunes Store, con las ya conocidas restricciones de Apple para aprobar aplicaciones. A pesar de ser la piedra angular de la elegancia del interfaz y la experiencia del usuario, la arquitectura cerrada de Apple es lo que limita su flexibilidad en comparación con las PCs o los productos basados en Google Android.
En resumen, el iPad es un atractivo gadget que sin duda deleitará a muchos, particularmente a usuarios casuales. Sin embargo, dista de ser la revolucionaria panacea que muchos esperábamos, aunque seguramente evolucionará con el naciente mercado de las tabletas. Hay productos como el HP Slate basado en Windows 7, la Asus Eee Tablet y otros productos basados en Google Android que convendrá evaluar antes de desembolsar los $499 a $869 dólares que costará el iPad cuando llegue a las tiendas de Estados Unidos en marzo. Yo, por lo tanto, quizá me espere a la segunda generación que, siguiendo las tendencias de Apple, probablemente sea más barata y con más funciones. HT |
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