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Retos: el espacio y el dinero
“Este proyecto fue todo un reto” nos explica Pedro Valdés, uno de los directores de la firma michoacana, “el cliente quería un cine que en apenas 42 metros cuadrados cupieran 24 butacas de piel motorizadas”.
El espacio se volvía la prioridad del proyecto, de este home cinema que se ubica en la parte alta de una huerta.
“Pero además teníamos la limitante del presupuesto”, acota Emilio Valdés, también director de Tandex: “teníamos la mágica cifra de 50 mil dólares totales, de allí el cliente no se iba a mover un centavo arriba y con esos recursos teníamos que contar con todo el equipo de audio, video, iluminación, racks, cableados, protección AC y sistema de control, amén del trabajo de ingeniería, instalación, calibración y puesta en marcha”. Es preciso tener en cuenta que el costo de las butacas Confortto ya se llevaba la mitad de ese presupuesto.
“Al final cumplimos con el reto, sin descuidar la calidad y logrando el mejor costo beneficio que se pudiera obtener”, nos cuenta Pedro.
Japón e Inglaterra, combinación ganadora
Emilio se explaya al platicarnos de la selección del equipamiento de sonido:
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“El audio estuvo a cargo de un receptor Onkyo, modelo TXNR905 con 110 watts en cada uno de sus siete canales. Los tres canales frontales alimentaban a altavoces ingleses Wharfedale, con drivers de fibra de carbono, de la serie Opus, la cual fue galardonada con un puntaje de 93/100 en calidad de sonido, por la revista británica Hi-Fi Choice. Un puntaje jamás logrado por ninguna bocina anteriormente”.
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Acústica, el principio de una buena obra
Y nos explica su colocación: “Estas bocinas se instalaron sobre una pared falsa, dentro de unos cajones de MDF, los cuales fueron especialmente diseñados para evitar que alteraran el sonido de la bocina, a este efecto se le conoce en como “cabinetry”. Esta pared falsa también sirvió para empotrar el subwoofer, la pantalla y los equipos dentro de ella”.
La acústica es algo siempre a trabajar en un cine en casa, ya no se puede ofrecer un servicio de integración de audio video sin pensar en soluciones acústicas, no por algo se dice que el cuarto (la habitación) es el componente más importante en un sistema de audio.
Así Pedro toma la palabra: “También se cuidaron varios detalles de acústica: ubicamos la bocina central a un máximo de 60 cm (en el eje vertical) con respecto a las bocinas laterales y que éstas formen un ángulo de 45 grados con respecto al escucha. Al cubrir las bocinas, lo hicimos con tela acústicamente transparente, rellenamos los cajones con fibra de vidrio y material mineral para evitar resonancias”.
“La bocina central se ubicó en la parte superior (por arriba de la pantalla) para que su dispersión vertical bañara a todos los espectadores, ya que por la isóptica de la sala era imposible lograrlo si el canal central se hubiera ubicado en la parte inferior”.
Sin gritos ni sombrerazos
Y ya que hablamos de isóptica, Emilio Valdés, nos dice los pormenores a la hora de planear el cine y hacer que todos, absolutamente todos en la sala puedan ver al 100% lo que sucede en la pantalla, sin tener que estar moviendo la cabeza constantemente y menos pelearse “con el de adelante” para que se agache pues estorba la línea de visión.
“Hicimos un estudio de isóptica mediante un programa de diseño, para que los espectadores estuvieran lo más centrados posible, con respecto a la pantalla; los niveles entre líneas (los escalones) se diseñaron para que tuvieran la mínima altura posible, pero lo suficientemente grandes para que la persona de adelante no estorbara la vista de la pantalla, incluso cuando el sillón estuviera reclinado”.
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“También se acomodaron los sillones de la manera más adecuada para que en un espacio de tan solo 7.7 m de largo y 5.5m de ancho (aproximadamente 42 metros cuadrados), cupieran las personas cómodamente sentadas, en cada uno de los 24 lugares que el cliente solicitó. Esto se logró dejando un solo pasillo en lugar de dos y recorriendo todo el sistema de equipos hacia la pared derecha”.
Y nos describe puntualmente: “Al hacer esto tuvimos que aislar las paredes con poliestireno, y cubrirlas con tela gruesa, para evitar rebotes de sonido, principalmente en las paredes laterales; también nos sirvió para aislar el sonido con el exterior”.
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Este sistema de aislamiento es comúnmente usado en las salas de cine comerciales, por su eficiencia y bajo costo, comparado con sistemas de acondicionamiento acústico más complejos.
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