Bluetooth es la conexión inalámbrica más usada en audio. Normalmente referida como una solución de baja calidad, lo cierto es que es la preferida por cientos de millones de usuarios, así que no podemos ignorarla; tarde que temprano tendremos que enlazar nuestras bocinas, nuestros audífonos, el sistema de audio del coche o nuestro equipo de audio de alta fidelidad casero a una conexión Bluetooth para recibir música (o sonido de una película) desde una laptop, una tablet o un smartphone. Auris bluMe es una manera muy decente y convincente de hacerlo ante un sistema de audio HiFi estéreo. He aquí la historia.

El modelo de retail está cambiando y tiendas como Amazon permiten compras de tecnología antes inimaginadas. Hoy es posible comprar muy buenos productos de audio y video desde la web con toda la confianza que el producto si llegará, que la operación financiera es legal y transparente y que hay enorme seguridad al ingresar nuestros datos bancarios. Elac, Olasonic, Pro-Ject, PS-Audio, Peachtree, HiFiMan, Raumfeld, Pioneer, Focal, SVS y un montón de marcas ya están disponibles en Amazon y en otras tiendas en línea (B&H y Target también hacen envíos a México). Es algo a lo que comerciantes y consumidores tenemos que ajustarnos. Las compras están tomando una dirección simplemente diferente.

Es así que buscar un buen receptor Bluetooth para conectar a un sistema de audio redujo mis posibilidades a cuatro componentes, todos muy buenos: Arcam rBlink, mass fidelity Relay, Audioengine B1 y Auris blueMe, éste último resultaba el de mejor precio, así que hice la compra y al ser miembro Amazon Prime, la cajita llegó a mi hogar en tres días. Mejor, imposible.

Auris bluMe es un receptor de música Bluetooth y también es un DAC (Digital Audio Converter) cuya finalidad es conectarlo a un sistema de audio Hi-Fi. Permite streams de códecs de alta calidad como apt-X y AAC y se enarbola como una interfaz de largo alcance (30 metros) entre fuente y receptor. blueMe cuesta USD 169 dólares (más 32 dólares por costo de envío a México) y se vende a través de Amazon. Algo así como 4000 pesos mexicanos.

Una de las diferencias de esta interfaz es el uso de uno de los mejores DAC´s, se trata de un  AK4396 de AKM que opera en 24 bits 192 kHz y que enarbola una relación señal a ruido de 120 dB, lo que significa un bajísimo ruido y un amplio rango dinámico.

Basado en la tecnología Bluetooth 4.1, bluMe emplea también aptX Low Latency que es primordial cuando quieres ver una película en tu laptop o tablet pero quieres escuchar el sonido a través de un amplificador y bocinas externas. Esta tecnología reduce la latencia a menos de 40ms eliminando los problemas de lip-sync, esa situación donde los labios de los actores se mueven antes de emitir sonidos, misma que resulta muy desagradable.


El bluMe dice que puede recibir señales lejanas de hasta 30 metros de distancia, lo cierto es que en la práctica resultan 10 metros a lo máximo, esto porque en mi casa (y la mayoría de los hogares mexicanos) tenemos paredes de ladrillo y concreto, lo que limita y reduce las conexiones inalámbricas. Lo que si es que mantiene bien la conexión prácticamente sin perdidas y sin interferencias, a pesar que lo ubique cerca de mi router WiFi.

Lo primero que notas es que bluMe está soberbiamente construido, no es de plástico barato como casi todos los receptores Bluetooth del mercado que pueden encontrarse desde 200 pesos. Auris decidió que un chasis de aluminio grado aeroespacial sería adecuado para el nicho de personas que buscan una interfaz “decente” para colocar junto a su amplificador HiFi.

Pequeñito y con esa curvatura que la da cierto aire high tech. Al frente sólo posee el botón de encendido que a la vez funciona como tecla para hacer emparejamiento. Tiene un LED azul que resulta molesto en la oscuridad, máxime que parpadea cuando no tiene un “emparejamiento” activo. Por detrás tiene la toma de corriente 5V mediante microUSB (no incluye ninguna fuente de alimentación); cuenta con la salida analógica por RCA, así como una salida de audio digital óptica.

Incluye cables RCA y uno que va de ⅛” estéreo a RCA.

En mi caso, le conecté una batería portátil de 10,000 mA que le provee la alimentación necesaria y le dura una semana. La salida analógica la conecté a un amplificador integrado Cambridge Audio 851A, éste alimentando a unas cajas acústicas Elac Debut B4. Simple conexión. Como fuentes ocupé mi MacBook Pro Retina, un iPhone SE y una tablet Monster M7 con Android, ésta última con tecnología aptX Baja Latencia.

El emparejamiento es sencillo, basta oprimir rápido dos veces el botón del frente para activar la señal Bluetooth, en el dispositivo móvil hay que encontrar “auris blume”, es todo. bluMe puede recordar hasta 8 equipos y conectarse -obviamente- sólo con uno a la vez.

Ya sabiendo que con iPhone sólo podría ocupar el códec AAC me dispuse a escuchar mucho del material que tengo, lo mismo comprado que rippeado desde algunos de mis discos. Con la MacBook Pro decidí escuchar Tidal (forzando a la Mac a usar apto mediante el programa Bluetooth Explorer), mientras que la tablet me sirvió para ver algunas series de TV como Designated Survivor, Marco Polo y Vikings desde Netflix o The Man in High Castle y American Playboy en Prime Video de Amazon.

Recordemos que no hay posibilidad de escoger el códec de baja calidad SBC o los mejores como AAC y aptX. Se supone que la tecnología elige la mejor de acuerdo a la compatibilidad máxima entre fuente y receptor. Ahora si ustedes están en la onda de High Res Audio con formatos lossless 24/96 y superiores, olviden este componente; no funciona para ello.

Tengo un receptor Bluetooth Logitech que he usado durante mucho tiempo y que no ofrece más que el códec SBC: el Auris bluME tiene mayor cuerpo musical, más volumen, más y mejores graves y un sonido menos congestionado.

No voy a decir que estamos ante sonido de altísima fidelidad. Bluetooth no tiene el rango dinámico de un CD, tampoco la textura ni tersura de un vinilo y mucho menos el impacto de un DVD, pero créanme que no resulta ya esa tecnología desechable para los oídos. No es como escuchar MP3 a 64 kbps. Con AAC y aptX hay un escenario sonoro distinguible y la música puede disfrutarse (y no sufrirse). bluMe es esa pieza faltante en un sistema de audio estéreo Legacy que permite que hijos y nietos puedan escuchar música en el “equipo grande”.

Si tienen un sistema HiFi que necesita conectividad Bluetooth ocasional o frecuente y busca algo decente en calidad de construcción y de sonido digno, este Auris bluME es una muy buena opción.

Distribuido a través de AMAZON

www.amazon.com

https://theauris.com/products/auris-blume-true-hi-fi-bluetooth-music-receiver

Precio: USD 169 dólares más USD 32 dólares a CDMX

Las complicaciones de Bluetooth

Primero habrá que decir que Bluetooth tiene algunos asuntos de tecnología que hay que recordar, por ejemplo que el perfil A2DP (Advanced Audio Distribution Profile) define como el audio multimedia puede ser enviado de un dispositivo a otro vía una conexión Bluetooth. Cada “servicio” A2DP, está diseñado para transferir uni-direccionalmente un stream de audio en hasta dos canales estéreo. Incluye el códec obligatorio denominado SBC y soporta opcionalmente MP3, AAC. HE-AAC, ATRAC, aptX y otros.

Estamos hablando esencialmente de cuatro “modos” de envío (containers): SBC, AAC, LDAC y aptX. Aunque mucha mercadotecnia diga que estos códecs ofrecen calidad CD, en realidad estamos hablando de códecs comprimidos.

Esto de los códecs y formatos es una complicación propia del mundo digital. Si en tu computadora o en tu smartphone tienes música en MP3, Ogg Vorbis, WMA, APE, AAC, FLAC, WAV, ALAC, etcétera toda ella viajará a través de uno de los cuatro “modos de envío” mencionados (por llamarlos de un modo). En pocas palabras todo lo que hagas por Bluetooth estará comprimido. Y por desgracia casi siempre lo hacen a través de SBC, el de más bala calidad, lo que ha generado la baja reputación de Bluetooth.

También es válido decir que hay notoria diferencia entre el códec obligatorio SBC (el de más baja calidad, con la mayor pérdida y compresión) y los de mejor calidad como AAC y aptX. Es preciso señalar que aptX funciona en MacOS pero no en iOS, así que no hay posibilidad de usar aptX a partir de un iPhone o un iPad, sin embargo utilizarán AAC que en términos de sonido es prácticamente igual a aptX.

¿Ustedes sabrían distinguir estos códecs? ¿No? Yo tampoco. Es que los dispositivos Bluetooth sólo nos ofrecen una notificación de conexión, mas no del tipo de códec que está usando y tampoco es seleccionable por el usuario.

Habiendo experimentado con diversos dispositivos Bluetooth, es fácilmente detectable que unos pueden mantener la conexión de manera más confiable y duradera, sin caídas y con mejor calidad de audio. Obviamente hay responsabilidad del hardware pero mucho tiene que ver el uso de aptX o AAC. Estos codecs deben tener certificación en ambos lados de la cadena, esto es, tanto el transmisor como el receptor deben cumplir con esa certificación. Qualcomm ha hecho un trabajo de mercadotecnia para ir ubicando el logotipo de aptX en streamers, bocinas, interfaces y receptores. aptX es una tecnología que requiere pago por licencia, es fácil adivinar que serán productos más costosos. AAC es una tecnología estandarizada por el Moving Picture Experts Group y muy pocos productos la hacen visible. A saber.

LDAC es la propuesta de Sony para evitar SBC. Mercadológicamente es su apuesta por High Res Audio desde Bluetooth, la verdad es que sigue siendo un codec lossy. ¿Mucho mejor que SBC? Sin duda. Tan bueno como aptX y AAC. Y de la misma manera, para funcionar debe estar certificado en fuente y receptor.

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