En los últimos seis meses por mi sala han pasado tres de los más recientes desarrollos de la prestigiada empresa inglesa Bowers & Wilkins. Las primeras bocinas pertenecientes a la gama media de la marca, las nuevas B&W CM6 Serie 2, unos monitores muy bien logrados, de buen sonido y mejor aspecto físico con su tweeter ubicado fuera del recinto principal. De la gama alta, las bellísimas B&W 802 Serie 3, recientemente reseñadas en Home:TECH Magazine en el mes de marzo de 2017 y, por último, las nuevas B&W 684 Serie 2. Estas últimas bocinas, pertenecen a la gama de entrada de Bowers & Wilkins y substituyen a unos floorstanders de mayor volumen, menos estilizados y más intrusivos, tanto en su aspecto visual como en el acústico. La nueva edición de esta gama de la marca, la Serie 2, puede que no representar un salto cualitativo de la misma proporción que la encontrada en la nueva gama 800, pero definitivamente representa un avance importante en la calidad de la gama 600 mejorando en su interacción con la acústica de su sala.

Bowers ha colocado las nuevas 684 Serie 2 en una franja de precio tal, que están al alcance de los nuevos aficionados en el hobby que buscan un par de buenas bocinas para iniciar un sistema de audio estéreo, o aficionados que desean armar un sistema de audio multicanal para reproducir algo más que cine de balazos y explosiones.

Cuando me enteré que Comercializadora Hifi tenía la nueva serie 2 de la gama 600 en su showroom, llamé a Miguel Ángel Senra para obtener un par de estas nuevas columnas en demo y escribir una reseña para los lectores de HT. Cuando recibí las bocinas en casa, rápidamente las instalé en mi sistema estéreo sin saber que eran unas bocinas nuevas y recién desempacadas. El sonido se sentía un tanto corto de agudos y ligeramente comprimido en el resto de las frecuencias por lo que pregunté a Miguel si acaso se trataba de un par nuevo, confirmándome que las 684 contaban con escasas cuatro horas de uso. En los foros de audio se ha discutido tanto sobre el quemado de bocinas y electrónica, que se ha sobredimensionado el valor del mismo. En mi experiencia, en bocinas en donde hay partes móviles que deben aflojarse, el cambio del sonido después de algunas decenas de horas puede ser apenas perceptible o notorio, dependiendo si el fabricante realizó o no un rodaje en fábrica previo al envío a los distribuidores. En el caso de las B&W 684 S2, el cambio del sonido después de dos semanas de audición diaria a volúmenes moderados, fue notorio. Un disco que me encanta por la cadencia de su música y una excelente grabación es el Conga Blue del aclamado Poncho Sánchez. Un disco de jazz latino en verdad delicioso, con música de gente talentosa de la talla de Mongo Santamaría y Herbie Hancock entre otros.

Después de finalizado el período de rodaje, las B&W 684 S2 presentaron un sonido muy diferente a mi primera oportunidad con ellas. Lo primero que llamó mi atención, fue su capacidad para generar un escenario enorme y creíble, una vez que encontré su ubicación precisa en mi sala. Como en otras ocasiones, utilicé la “regla de tercios y quintos” de nuestro amigo Rubén Vargas para definir una ubicación inicial y a partir de ella, hacer un ajuste fino para comenzar mi audición. Del Conga Blue, “Bésame Mamá”, “Manila” y “Watermelon Man” suenan francamente muy bien en las Bowers, presumiendo un sonido de nivel superior a lo que uno podría esperar de una bocina de entry level. Los instrumentos clásicos de este género, los timbales y las percusiones suenan con un realismo tal, que es sencillo olvidarse del sistema y empezar a disfrutar de nuestra música favorita.

En el mundo de la música grabada, hay discos que suenan muy bien en todos los sistemas y hay grabaciones que, por ejemplo, contienen mucha información en las frecuencias bajas o tienen un enorme rango dinámico que llega a dificultar su reproducción en sistemas pertenecientes al hifi. “El Cascanueces”, interpretado por la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la batuta del maestro Simon Rattle, es una

grabación estupenda con un enorme rango dinámico que a las Bowers les costó algo de trabajo reproducir de manera relajada. Aun así, las 684 lograron reproducir un escenario enorme, más allá de los límites del ancho real de mi sala, una cualidad destacable para la escucha de música clásica.

Dos discos de Katherine Jenkins, Sweetest Love y The Ultimate Collection me hicieron recordar mi gusto por esta bella mezzo-soprano británica. Ambos discos presentan una ligera saturación de las frecuencias graves que logran hacer resonar los recintos de estas columnas, problema que si bien se resuelve bajando un poco el potenciómetro del previo, nos señala una oportunidad de mejora para Bowers. En mi opinión, el control de las frecuencias graves y una mayor rigidez del recinto, son dos características a mejorar en estas columnas, aunque no debemos olvidar que pertenecen a la gama de inicio de la marca y el Home Theater seguramente será su principal target.

Físicamente, la construcción de las Bowers 684 Serie 2 presenta buenos acabados y un diseño pulcro y estilizado gracias a su espigada silueta. Esto permite que visualmente sean menos intrusivas y resulte más sencillo integrarlas a la decoración de la casa, con lo que su WAF es elevado especialmente con el recinto en color blanco. La nueva Serie 2 presenta nuevos drivers de Ø5” con conos fabricados en el típico Kevlar de color amarillo y suspensiones negras, de mayor sensibilidad que sus antecesoras de Ø6 ½”. Según Bowers & Wilkins, estos drivers incluyen un nuevo desarrollo en sus cubiertas contra el polvo, que facilitan el movimiento del pistón de la bobina móvil y mejoran el sonido de sus medios al reducir su distorsión. Para las frecuencias altas, Bowers & Wilkins decidió montar un tweeter de aluminio de Ø1” de doble cúpula, perteneciente a una gama superior: las columnas CM10. Esta tecnología incrementa substancialmente la rigidez del tweeter con lo que se obtiene una reproducción más precisa. Buscando un sonido aún más natural y espacioso, los ingenieros de Bowers decidieron desacoplar el conjunto montándolo sobre una cavidad rellena de gel, con lo que se eliminan vibraciones y resonancias.

El resultado conseguido por B&W me trae a la mente una frase de John Bowers: “If you can make a better product, then you will sell it”. Las nuevas B&W 684 Serie 2 son unas bocinas pertenecientes a la gama medio – alta del HiFi, que pueden ser utilizadas tanto en sistemas estéreo para la escucha de música, como para la reproducción de audio multicanal en sistemas de home theater. Su precio si bien no es bajo, las sitúa en franca competencia con monitores muy interesantes pero de menor dinámica, por lo que es recomendable comparar su sonido antes que tome una decisión de compra. Como dice mi amigo Gerardo Macín: B&W tiene 50 años de diseñar y fabricar bocinas, y sabe hacerlo muy bien.

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