Forma y emoción. Raymond Cooke era un inquieto experto en electrónica y vecino del pequeño poblado de Tovil, Kent, en la Inglaterra profunda. Al fundar su compañía en 1961, decidió bautizarla como KEF, en recuerdo a la antigua Kent Engineering & Foundry; una asociación que en los viejos tiempos ocupaba el mismo taller en el que Ray se hacía la eterna pregunta: ¿cómo escuchar mejor?

Con el paso de los años, el viejo Raymond vio crecer la compañía; hasta llamar la atención demasiado. Finalmente, KEF fue adquirida por GP Acoustics, una rama del Gold Peak Group, consorcio tecnológico con sede en Hong Kong. Los directivos de GPG, conocedores de la tradición como un valor que los amantes del buen audio buscan, mantuvieron intacta las formas de trabajo en la planta de Tovil y se enfocaron en cómo desarrollar mejores productos originales; pero con alto desempeño.

Cuando los directivos del GPG otorgaron rienda suelta a su equipo de ingenieros en KEF, para crear el mejor altavoz posible en el mundo del high end, apareció un prototipo revolucionario: el Concept Blade, primer altavoz de Fuente Aparente Única. Su capacidad sónica era tan impresionante que, por unanimidad, los audiófilos más exigentes se dieron por escuchados.

Un desarrollo de esta importancia no podía quedar sin herederos, por lo que los diseñadores de KEF continuaron con su investigación, para lanzar en 2010 el primer modelo de altavoces Blade.

En los inicios de esta carrera por generar una mejor escucha, el equipo de ingenieros en Tovil colaboró de cerca con el diseñador Eric Chan, de la ECCO Design; una firma con cuarteles generales en Nueva York. Juntos, crearon la identidad visual distintiva para un altavoz de alto rendimiento, con gran funcionalidad y en sí misma, una pieza de arte por derecho propio. La forma final del Blade es una reminiscencia del modernista “Pájaro del Espacio”, invaluable pieza del rumano Constantin Brancusi (1876-1957).

KEF blade

Con gracia

De proporciones delgadas y elegantes, la nueva aventura de la compañía inglesa semeja una escultura moderna, trazada con una sola línea continua: la clave es su curva perfecta, tensa, que parte del borde posterior y concluye en la parte superior del mueble. Figura que fue posible gracias a la disposición de los altavoces LF, que están a espaldas del gabinete.

Era 2011. La aparición de este brillante producto acaparó los más importantes premios de la crítica especializada, como lo son el 5 Star Editor´s Choice Award, que otorga la revista inglesa Hi-Fi Choice y el Grand Prix Award, de la japonesa Stereo Sound Magazine.

Habilidad para triunfar. Después de cuatro años de investigación y pruebas, el fabricante puso a circular una nueva versión de su laureado gabinete. El Blade Two conservó el icónico diseño de su antecesor, a una escala ligeramente más pequeña; pero manteniendo idéntica la extensión en las frecuencias bajas que caracteriza los productos KEF, la misma estética, el ADN tecnológico de su driver y la avanzada configuración de Fuente Aparente Única.

KEF blade kef-blade-two-3

El interior del Blade Two guarda un crossover de la más alta calidad, precisamente fabricado para operar el nuevo modelo y ensamblado solamente con componentes ingleses. Para la nueva versión, los expertos buscaron generar un gabinete ligeramente más compacto, con una variación de 15cm de profundidad y otros 15, de alto. Sin embargo, los ingenieros en Tovil pretendieron mantener la potencia en watts de salida y la misma resistencia eléctrica o impedancia, que los primeros altavoces Blade.

La potencia máxima del primer modelo Blade era de 400 watts RMS; pero en la nueva versión, los diseñadores pretendieron que, aunque habría un cajón con 15cm menos, la potencia seguiría siendo la misma. Esto representaba una gran ventaja, frente a los competidores; quienes generalmente, al rebajar sus dimensiones, inevitablemente sufren de un detrimento en la respuesta de sus versiones recortadas y que en la mayoría de los casos, es muy notoria. Los responsables en KEF se negaron a …

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