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La vida es una rueda de la fortuna y las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Pensemos en Apple que sigue desarrollando productos hermosos y que, sin embargo, ya no es la empresa que arrollaba en innovaciones hace ocho años. El mercado cambia, la competencia se vuelve más feroz, los hábitos de la gente se modifican. Estamos viviendo una muy interesante transición en el consumo de música.

Sonos es uno de los referentes en los sistemas de sonido de nuestros días. Tal vez sea la empresa que mejor ha sabido integrarse a un mundo digital, dinámico, social e interactivo. Pudieron establecer un sistema de audio multiroom inalámbrico bajo una plataforma tecnológica altamente robusta, lo que los puso en los cuernos de la luna y los colocó como los consentidos entre profesionales y entusiastas de la música y el sonido.

No sólo eso, sino que ha sido la marca que mejor entendió el concepto global e integral de streaming. Le otorgó el poder la diversidad a sus clientes, entregándoles decenas de servicios de música bajo demanda, algo que hasta la fecha nadie ha podido lograr. Sonos trabajó palmo a palmo en la industria musical y no sólo en los asuntos del sonido y WiFi.

Hablando de redes, Sonos siempre se congratuló de ser una empresa de ingeniería y no de audio, con lo cual pudo vivir adelantado a todos sus competidores, grandes empresas de sonido que saben mucho de acústica pero siguen estando en pañales en cuanto a redes y tecnologías IT. Sonos se comió el mercado.

La voz, nuestra interfaz natural para dar órdenes

Todo lo anterior viene a colación porque a muchos nos sorprendió el post de John Macfarlane, CEO de Sonos cuando a principios de marzo de este año dejo claro que Sonos necesita evolucionar rápidamente para seguir conservando su posición de privilegio en la industria del audio y de la música. En un golpe de sinceridad, el jefe de Sonos dijo que el futuro está en el control por voz, algo donde Amazon lleva la ventaja con su dispositivo Echo y Alexa, la plataforma de voz que permite interactuar con “las cosas” (y no sólo con bocinas). A pesar de otros jugadores en el reconocimiento de vox como Siri (Apple), OK Google o Cortana (Microsoft), es Alexa de Amazon quien está conquistando rápidamente el entorno residencial.

Sonos también viene trabajando en el control vía voz (el nuevo Play:5 tiene dos micrófonos que por ahora están inactivos y -se rumora- que en algún momento podrían servir para estos menesteres), a fin de cuentas la siguiente frontera en la interfaz de mando humana, pero la firma norteamericana sabe que es momento de empujar muchos de sus esfuerzos en esa dirección, falta saber si se sumará a los de los cuatro grandes (Apple, Microsoft, Google o Amazon) o si tendría su propio desarrollo en cuanto a reconocimiento de voz.


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Pagar por la música

En ese post, Macfarlane también hace hincapié en el ecosistema de servicios de streaming pagados, los cuales -afortunadamente- se están convirtiendo poco a poco en el estándar mundial. Apple Music fue el último gran eslabón que faltaba en la cadena. El streaming es la forma dominante del consumo musical ahora y en el futuro.

¿Qué va a hacer Sonos? ¿Mejorar su app? ¿Consolidar todos los servicios de tal manera que al suscribirnos a uno solo podamos tener a todos? El modelo de negocio del streaming todavía tiene mucho espacio para evolucionar, pero que la tendencia sea la de pagar por la música es algo muy positivo. La industria y sus actores no pueden sobrevivir cuando todo es gratuito.

La resistencia

Yo sé que a muchos melómanos y entusiastas del audio todavía “no les cae el veinte” con el streaming. Acusan una baja calidad de los archivos y una poca usabilidad de las apps indicadas para ello. Tienen razón. También son temerosos de los pagos en línea. En lo general se trata de adultos mayores de 40 años a los cuales todavía les cuesta mucho la transición digital. ¿La recomendación? Hay que entrarle.

Es necesario tener en cuenta que Spotify, Deezer, Google Play Music, Apple Music o Tidal ofrecen (en su versión pagada) la promesa con la que soñábamos hace 30 años: toda la música del planeta, aquí y ahora, pero no sólo eso, sino que han transformado a la industria redefiniendo la experiencia musical, enalteciendo el contacto con sus músicos y artistas favoritos logrando una fidelidad antes inimaginable.

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