Este año no asistí a CEDIA pero de ninguna manera fue impedimento para estar al pendiente de lo que sucedía y ese es nuestro tema de hoy.

 

Empezaremos por comentar que los cambios recientes en CEDIA sí causaron confusión o al menos hicieron pensar que el evento pudiera verse afectado. El primero de ellos fue la salida de Vin Bruno como CEO de la organización y que no se hicieran comentarios al respecto (a pesar que algunos miembros en USA demandaban una explicación); lo segundo, que por primera vez la organización del evento no fue ejecutada por CEDIA, sino por Emerald Expositions, empresa dedicada a organizar congresos y exposiciones con la razón de fondo, argumentada por CEDIA, de que el evento ha crecido tanto que le absorbe casi el 50% del tiempo del staff, mientras que al tener ahora a una empresa organizadora, hubo espacio para hacer más por el desarrollo de los miembros. Cabe destacar que la parte educativa (cursos, seminarios y talleres) siguen siendo propiedad de CEDIA, ellos mismos -mediante sus comités- identifican las necesidades de entrenamiento, coordinan el desarrollo de cursos y al final de cada evento se realiza un cuidadoso análisis para identificar los cursos más exitosos, los que deben mejorar y los que para el próximo año dejaran de impartirse; sin duda este renglón se verá enormemente beneficiado al poder dedicarle más recursos en temas de interés. El tercer anuncio importante fue que CEDIA inició la búsqueda de un nuevo edificio que se convierta en sus oficinas generales con espacio para entrenamientos especiales (se realizan en estos espacios varios tipos de sesiones, desde Boot Camps hasta los especializados en redes).

Y, una noticia nuevecita, es el anuncio de CEDIA de aplicar los exámenes de certificación en centros dedicados donde se preserva la integridad del examen y, al mismo tiempo, se facilita su ejecución -afortunadamente Mexico está incluido-, ahora será cuestión de verificar los detalles.

Aunque sabía que no asistiría me registré y, como siempre, dediqué tiempo a revisar la lista de exhibidores para seleccionar los productos y temas que pudieran interesarme como si fuera a estar presente; durante el proceso de registro seleccioné que esas empresas se pudieran poner en contacto conmigo, cosa que sucedió desde antes del evento, esto me permitió empezar anticipadamente el análisis de temas interesantes.

CEDIA 2017

Los temas en boga

A la distancia percibo como dominantes 4K, ingresos recurrentes, dominio de la red, aplicaciones –más y más- para hacer sistemas más poderosos (o tal vez algunas superfluas que sólo aumentarían puntos de riesgo de falla), en fin, la época del producto estrella no es ésta, pero sí la del momento de analizar lo que hacemos: por qué lo hacemos, cómo lo hacemos y, sobre todo, si es buen negocio lo que llevamos a cabo. Dentro de esta rapidísima evolución, no sólo de tecnología sino -y más importante- del estilo de vida de la gente, los proyectos de sistemas grandes y complejos ya no son tan común, notándose el incremento en los gustos por sistemas pequeños, no centralizados.

El debate crítico es sobre el camino de la industria, los güeritos -que para todo crean términos, nombres y palabras- dicen que GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) están más que presentes en la industria de integración; hay quien dice que tomarán el lugar de los integradores. De manera que esto tiene muchos puntos de vista; el pesimista piensa “que nuestros días están contados”, que la cantidad de equipos que los usuarios pueden poner a funcionar sin nosotros o un especialista, es cada vez más grande, o que esto obliga a modificar los precios de nuestros servicios a la baja; mientras, otros mucho más positivos, argumentan que al contrario: representamos la oportunidad de hacer valer lo que sabemos, que no hay otros especialistas que dominen el audio, video, control, seguridad básica, red, accesos, etcétera como nosotros, y la posición de privilegio que eso nos da con los clientes y usuarios.

Yo definiría este momento como de re enfoque, ¿estamos donde queremos o donde podemos, satisfacemos a nuestros clientes, manejamos adecuadamente los proyectos? Si las respuestas son más positivas que negativas, muy bien, es el camino correcto. En caso de que no, ello no implica sólo al dueño, sino a todos los que colaboran en la organización, que en conjunto debemos asegurar que vayamos en el camino correcto. Después de todo si la empresa no gana dinero, nos afecta a todos por igual.

Conclusión

Si me preguntan qué extrañe más, sin duda la oportunidad de saludar a los amigos y que al platicar con ellos, uno aprende; seguir sus recomendaciones y, por supuesto, pasar ratos agradables.

No me atrevo a decir que es lo mismo asistir que no, pero mi conclusión es que si vas la inversión de tiempo empieza desde antes, con la fase de organización y planeación. Me quedo con las ganas de poder opinar de primera mano sobre qué tal estuvo, qué faltó o qué sobró. Por supuesto que vale la pena ir, pero para ello, por un lado nosotros debemos prepararnos mejor y por otro CEDIA tiene que seguir “enamorándonos” para que sigamos asistiendo.

Sin duda no basta con ir aunque estemos bien preparados, es necesario involucrarnos más en nuestro mercado y ajustar los objetivos de negocio para no sólo permanecer en esta fascinante industria, sobresalir y lograr usuarios satisfechos al mismo tiempo que una realización personal y ganar dinero. HT

 

Los Acompañantes

La música de hoy estuvo a cargo de una variedad de artistas, que agradezco a la Corporación Australiana de Radiodifusión contar con una estación de radio por internet dedicada al jazz, he pasado varias horas saboreando la música y no sé si es que con 14 horas de diferencia y que, para ellos ahora es el principio del lunes, la música ha sido estupenda. He seguido esta estación por mucho tiempo y me ha permitido descubrir a varios magníficos jazzistas australianos y como en domingo hay tiempo, decidí que era necesario uno de esos whiskys cuyo sabor se queda muy largo tiempo en el paladar: de las bodegas de Bruiladdich un Oileanach Furachail añejado 12 años con una increíble potencia que le dan sus 58.7° y un aroma y sabor ahumado extremadamente intenso; se trata de una combinación para pasar un rato largo. Música y sabores extremos, de repente hacen tanto bien que no se nota… hasta después.

Escribo esto el 24 de  septiembre, orgulloso de ser mexicano y avergonzado de nuestros políticos.

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