Dicen… Dicen que estos son los mejores audífonos del mundo. Y evidentemente unos de los más costosos: 90,000 pesos puestos en México. Por lo pronto les diré que la experiencia de escuchar estos Focal Utopia durante una semana es algo inusitado para mí. Es prácticamente una revelación, nada antes me había producido tales sensaciones en mis orejas. Son hoy día el pináculo de la creación en auriculares.

 

Hace algunos años tuve la oportunidad de viajar a Hannover, Alemania y disfrutar del lanzamiento de los HD800 de Sennheiser (ahora HD800S), en aquel entonces costaban USD 1600 dólares y descubrí que unos audífonos pueden escucharse más cálidos y más emotivos que muchos sistemas de audio High End de costo mayor. Incluso pude escuchar la primera versión del sistema Orpheus, que se anunciaba como la máxima creación en cuanto a audífonos.

El tiempo ha pasado y hoy existe una impresionante cantidad de muy buenos audífonos, algunos de ellos de marcas de alcurnia y otros de nuevos nombres pero de impecable construcción y resultado.

No me gusta hablar de lo mejor y de lo peor, pues el mundo no se compone del negro y el blanco, a fin de cuentas nuestra percepción es el cúmulo de experiencias y es eso lo que compone la gama de colores y la textura de cada uno de ellos; desde mi punto de vista, el sonido es una representación similar.

Aunque podemos decir que el sonido es una ciencia, nuestra aproximación hacia él, resulta una emoción. Y todos tenemos y sentimos las emociones de una manera distinta. Por supuesto que hay hilos conductores que hace que ciertos sonidos nos gusten en lo general, pero nadie puede negar el amplísimo tema de la subjetividad.

Si ya de por si es complicado evaluar un sistema HiFi, escribir de audífonos se vuelve una tarea verdaderamente ardua. En principio ya tienes el prejuicio de ponerte unas orejeras que valen muchísimo dinero, es preciso tratarlos con mucho cuidado.

Basta de palabrería.

Tuve la fortuna que la empresa Eurotronics me prestara estos increíbles transductores por una semana. Los Focal Utopia son la creación non-plus-ultra de los franceses y ya están a la venta en México solo a través de la red de integradores profesionales de Eurotronics.

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El berilio, la clave

Para los conocedores no es preciso hacer un largo preámbulo, Focal es una de las marcas más reconocidas en el High End, sus cajas acústicas Utopia son el sueño húmedo de muchos audiófilos. Los franceses han querido dar un golpe de autoridad para demostrar de lo que son capaces. Unos audífonos ultra premium, la nueva referencia global. Fabriqué en France.

Los Focal Utopia se basan en un driver de rango completo de 40 mm fabricado en berilio con una respuesta de frecuencia declarada entre 5 Hz y 50 kHz. El berilio es un material extremadamente rígido, de muy bajo peso y con un amortiguamiento excepcional. Son impresionantes las demostraciones de lo “mudo” que resulta el berilio en comparación contra el aluminio y el titanio, cuyas resonancias son evidentes, que por supuesto “colorean” y “falsean” el sonido. Pero no sólo es mucho más inerte y ligero, también es un material que permite que el sonido se propague a velocidades mucho más rápidas.

Los Utopia son unos audífonos grandes, son para escuchar en la comodidad de la casa. Su diseño es tipo open-back, de tal manera que emiten sonido hacia afuera y también es posible escuchar sonidos del ambiente. Claramente no son para usar en el transporte. Pesan 490g, pero Focal ha hecho magia en la ergonomía y comodidad. Créanme que no molestan, no estorban, no incomodan; puedes tenerlos de corrido una o dos horas y ni tu cabeza, ni tus orejas sufrirán. Además al ser “abiertos” te olvidas de la opresión, los dolores de cabeza e incluso de la sudoración de las orejas.

La búsqueda de la utopía sonora

Para unos audífonos de este nivel, la marca francesa trató de emular sus famosos altavoces Utopia. De hecho, el proyecto de los auriculares Utopia nace de la insatisfacción de los ingenieros galos que nunca pudieron encontrar unos audífonos que recrearan la experiencia de un sistema de audio High End basado en cajas acústicas.

Por supuesto que hay varias tecnologías para fabricar transductores pero la más universal es la que emplea el principio electrodinámico: una pequeña corriente alimenta una bobina de voz suspendida y que está flanqueada por imanes fijos, ese campo magnético mueve a su vez una membrana  o diafragma (de papel, de celulosa, de fibras de carbón, etcétera), lo que produce ondas sonoras.

Bajo esta idea simple en el papel, Focal decidió fabricar los auriculares más avanzados, de hecho para los ingenieros de la marca, el proyecto se parecía más a la concepción de unos monitores de campo cercano.

Pero la empresa tuvo una visión muy ambiciosa, nada de lo existente podía cubrir los objetivos . Así que echaron mano de su expertise: materiales exóticos pero eficientes y nuevas ideas para que el sonido de los audífonos Utopia fuese tan exquisito como el de los altavoces del mismo nombre.

Cada elemento de estos Focal Utopia tiene una razón de ser y de existir en términos acústicos y ergonómicos:

-Son “abiertos” al frente y atrás lo que se traduce en la impedancia acústica más baja posible. Espacialidad y sonido más natural.

-Las orejeras están compuestas de dos materias primas: piel de cordero auténtica y tela perforada. La parte interior del cojín está compuesta por una proporción 50/50 de piel de cordero (difusión) y tela (absorción). Esto le da un “carácter idealmente equilibrado” (con la idea de un cuarto ultra vivo (con mucho reverberación) y un cuarto muy seco (con una falta de sonido “vívido”).

-Todos los auriculares equipados con almohadillas de cuero sólo garantizan un buen rendimiento desde frecuencias bajas a medias. Sin embargo, siempre tienen problemas en términos de linealidad en la parte superior del espectro. Para obtener una curva de respuesta de frecuencia muy alta de 1 a 10 kHz, se utiliza un tejido con microperforaciones en el interior del cojín

para ajustar la relación de absorción, resultando en una respuesta de frecuencia mejorada en altas frecuencias.

-Las microbocinas están sostenidas en una placa que las ubica lo “más adelante” posible; esto evita tener demasiada distancia entre los drivers de los auriculares y los oídos para asegurar la mejor dinámica y neutralidad en todo el espectro de audio.

-Hablando del driver, se trata de una bocina real de rango completo, de hecho es idéntica a un driver de un altavoz (claro en sus justas dimensiones). Esto se traduce en implacable rango dinámico, insospechado balance tonal y la ya mencionada respuesta de frecuencia.

-La bobina de voz es de 5mm de alto y es la primera que no necesita soporte (o núcleo), lo que provoca un movimiento de pistón perfecto, lo que se traduce en altísimos niveles de presión sonora sin distorsión.

Focal se puso como propósito que los Utopia tuvieran unos drivers tan buenos como para estar presentes y tan mágicos como para “desaparecer”.

Y aquí el principal requisito fue hacer que las los audífonos no causaran fatiga o señales de discomfort. Bajo peso, baja masa, que a su vez no comprometieran su desempeño. Así llegaron a la conclusión que es común en la industria automotriz: el uso extensivo del aluminio, polímeros de nueva generación y fibra de carbono.

Si el sonido es encantador, la ergonomía es orgánica en extremo. Nunca había sentido unos audífonos tan cómodos, tan firmes y tan perfectos a los contornos de mi cabeza. Focal estudió la geometría del cráneo humano y empleó materiales lo suficientemente elásticos y consistentes como para acoplarse a diversos tamaños y formas de cabeza, sin oprimir jamás.

La diadema y la espuma acolchonada ofrecen confort absoluto y un desempeño acústico optimizado. Las orejeras tiene un diseño elíptico y se integran de una manera natural a las orejas. Es obvio decir que son del tipo circun-aural; cubren todo el pabellón auricular.

Aquí hay algo interesante, el driver no está exactamente en el centro, su ubicación no-concéntrica ofrece un sonido abierto, con un soundstage insospechado. Luego existe una fina malla que rodea un anillo radial, lo que además provee un flujo de aire natural.

Incluso Focal, trabajó mucho en la ergonomía para que el cabello (o los lentes) no interfiera con los ajustes mecánicos de los auriculares. Los franceses pensaron y ejecutaron soluciones inteligentes para todo.

Evaluación Subjetiva

Es irremediable pensar que sobre tu cabeza hay 90,000 pesos. ¡Mejor no lo hubiera sabido!

Frente a mí, tengo una caja forrada en piel negra con algunas aplicaciones rojas. Elegante sin resultar ostentosa. Cosa que yo agradezco, no estás pagando por lujos innecesarios, se nota que el dinero lo están invirtiendo en los audífonos, no en el empaque. Otra vez lo escribiré: 90,000 pesos, ya con IVA incluido.

Lo primero que hay que notar es el larguísimo cable con el que vienen los Utopia: 3 metros con jack Neutrik de ¼” en un extremo y dos cables con conectores Lemo con ajuste de bayoneta, los cuales van a las orejeras. El cable aunque es hermoso, resulta muy pesado y muy impráctico en la mayoría de las ocasiones. Se agradecería que Focal incluyera también un cable corto (menor a 100 cm).

Para la escucha sagrada de una semana, dispuse de dos amplificadores para audífonos, ambos ingleses, ambos prestados. El fabuloso Meridian Prime Headphone Amplifier (999 dólares) con su fuente de alimentación externa, la Prime Power Supply (749 dólares) y el premiadísimo Mojo de Chord, un pequeño amplificador que está catalogado como lo mejor del mundo en el rango de los  600 dólares.

Mis fuentes de audio fueron mi iPhone 6s (para Spotify y Tidal) conectado al Mojo; un reproductor de discos compactos Marantz SA-8003 y mi Macbook (el primero por entrada analógica al Prime y la laptop por entrada USB del mismo Prime).

En el caso del Meridian no hubo problema para su conexión directa hacia los audífonos pues ofrece salida de ¼”, el Mojo lo utilicé empleando un adaptador genérico de jack ⅛” a ¼” para poder conectar los Utopia.

No voy a extenderme con los amplificadores, el Meridian Prime es una joya, probablemente el amplificador de audífonos que más me haya emocionado jamás y el Mojo representa la versatilidad, la cadencia sonora y la mira puesta en el futuro. Su tamaño compacto nunca demerita y resulta encantador, una compra a ciegas para cualquier fan del audio personal.

Para mi, Tidal y Spotify representan mi día a día en la escucha y sobre todo en el descubrimiento musical. Me fascina conocer diario nuevas bandas, nuevos álbumes y disfrutar de playlists sensacionales. Así que el experimento me produjo las primeras afirmaciones: los Focal Utopia no se parecen a nada, son otra referencia, son de otro nivel pues.

En principio revisé el catálogo de ECM Records que apenas llegó a los servicios de streaming, ya saben: Egbert Gismonti, Pat Metheny, Nils Petter, Steve Rich, Keith Jarrett, Tomasz Stanko y más. La prueba con el discazo “Batik” (1978) de Eddie Gómez, Jack DeJohnette y Ralph Towner: la resolución es absoluta, puedes escuchar nimiedades de la grabación, sientes la textura del contrabajo del puertorriqueño.

Focal se ufana de haber construido los audífonos con la reproducción de graves más precisa, profunda y diáfana. Bueno pues el disco while (1<2) de deadmau5 (2014) es la prueba irrefutable. Electrónica intensa. Bajo poderoso, pero nunca embarrado, nunca abrumador. La respuesta de los Utopia sobrepasa todo lo que había pensado que pudieran ejecutar unos audífonos en cuestión de graves: impacto sensorial.

Luego repasé el excepcional material “Quartet” (2009) de Carles Benavente, un bajista privilegiado que se mueve en el jazz y el flamenco. Joya que se disfruta con estos audífonos puestos. Resulta muy impactante descubrir la atmósfera de grabación del disco, es evidente la comunicación musical entre los intérpretes. La sensación de ambiente “hace que te pierdas” y te dejes fluir por los 50 minutos del disco.

“What a Different Makes Day” (“Cuando vuelva a tu lado” de Maria Grever) es una joya del jazz con su dosis de romanticismo gracias a la particular voz de Ingram Washington (2004) y en los Utopia se dejan descubrir detalles exquisitos del piano y de la batería. Vuelves a perder la noción del tiempo y si apagas la luz, ya estás en un club, con un whisky al lado.

Arcade Fire regresó con un disco para la posteridad: “Everything Now” (2017). Pop de alta manufactura con la sencillez que enamora. En los Utopia se descubre una inteligibilidad que redescubre la voz de Win Butler. Los canadienses siguen haciendo rock bailable que en unos audífonos de la envergadura de los Utopia se escucha alucinante.

Pasando a los formatos físicos, los Utopia se comportan aún mejor, resultan adictivos. Pongo por ejemplo el disco “Time Thread” (2013) de Makoto Ozone y Gary Burton, una peculiar combinación de piano y vibráfono que evoca al jazz contemporáneo que no solo devela un balance tonal perfecto, sino un timing esplendoroso, los Utopia son una oda a la resolución, al detalle, a la ambientación…

El nuevo disco “Silver Eye” (2017) de Goldfrapp merece escucharse sin compresión, es así que el disquillo plateado se dejo leer desde el láser del Marantz y paso por las entrañas del Meridian. Electrónica + pop dulzón + pizca de psicodelia + dance + ambient + pizca de house. Este es un disco para abandonarse de una sola tarde.

La música de Hugh Masekela siempre es una fiesta. Su trompeta representa la alegría y su disco “Still Grazing” (2004) es una recopilación de su exuberante carrera que empezó en 1956. Es una institución de la música sudafricana. “Grazing in the Grass” resulta reveladora ante los Utopia con una instrumentación híbrida entre el jazz y algunos instrumentos de percusión africanos desconocidos para mis oídos, que sin embargo tienen una claridad y un cuerpo rico en armónicos.

Finalmente puse a Warren Zevon con el CD de 1978 “Excitable Boy”, auténtico folk norteamericano con una lírica privilegiada y esa voz inconfundible la cual tiene matices que todavía son muy agradables de descubrir en los Utopia. “Werevolves in London” nunca lo había escuchado tan a gusto.

Conclusión

Una cosa interesante es que las almohadillas se pueden cambiar o reemplazar y si ponemos las que corresponden al modelo Focal Elear, hay una mayor cantidad de graves, para quienes lo neutro les pueda resultar aburrido.

¿Cuestan mucho? Sí. ¿Lo valen? Sí. Es evidente que sólo serán para un muy pequeño nicho de aficionados, pero su tecnología también está presente en otros modelos de la firma francesa que ya resultan mucho más accesibles.

La primera vez que escuché los Utopia parecía que estaba oyendo unas bocinas de rango completo, de hecho mi impresión fue que aunque tenía los cascos puestos, la música provenía de unas cajas acústicas que tenía frente a mí. Y es que la sensación espacial, esta esfera sonora de 270 grados es algo que sorprende y emociona.

Los Focal Utopia son la máxima realización en audífonos, al menos la que yo he experimentado por un tiempo considerable. Son hermosos, elegantes, mágicos y con un sonido que fácilmente (lo repito: fácilmente) supera a muchísimas cajas acústicas. Su desempeño es simplemente emocionante. HT

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