El milagro del bajo en miniatura

Un subwoofer siempre es una tentación. Bien implementado en una sala de escucha estéreo o surround resulta una delicia, aunque para lograrlo se necesite bastante trabajo a conciencia en cuanto a ubicación y calibración. La gran mayoría de las veces, el uso de un subwoofer, termina en caos: bajos flojos, exagerados, localizados y que emborronan al demás espectro auditivo; se pierde el balance tonal de los altavoces. Eso sucede por usar subs de mala calidad y por no hacer un trabajo exhaustivo a la hora de hacerlos funcionar, en sinergía y en sincronía, con las demás cajas acústicas de una habitación.

A mis manos llegó el más pequeño de la familia T de los sistemas sub-bass de la marca británica REL. Se trata del TZero. Una diminuta caja que mide 216 x 241 x 260 mm (ancho x alto x fondo) incluyendo los pies y que pesa 6.8 kg. El mío está finamente acabado en blanco lustroso, aunque también se ofrece en negro piano. ¡La superficie brillante es preciosa! Acabado en cinco capas de lacado brillante frotado a mano, posteriormente trabajado con una rueda de desbaste con compuesto para pulir joyas y luego lustrar a mano con tela de microfibra y ceras automotrices.

El T-Zero está equipado con patas de aluminio con una insignia a juego en la parte superior, e incluso los pernos que sujetan el panel de control son del tipo T-304 de acero inoxidable pulido; este pequeño subwoofer está hermosamente ensamblado, especialmente considerando el precio: 495 dólares más impuestos, más envío. Se puede conseguir en Amazon E.E.U.U.

Diseñado en Wales, este TZero está fabricado en China; ninguna novedad y nada que objetar pues su construcción es soberbia.

Internamente existe un amplificador Clase D de 100 watts que alimenta un driver de 6.5” con chasis de acero. Hay que decir que estas especificaciones pudieran parecer inofensivas, pero el desempeño de este pequeño dista mucho de ese adjetivo. El gabinete se nota extremadamente rígido, basta golpear su superficie con los nudillos para saber que es una caja lo suficientemente inerte para que no aporte sonido al generado por el driver.

No podemos esperar maravillas de esta pequeña caja en cuanto a la extensión profunda del grave. REL especifica que puede bajar a 38 Hz, pero con una caída de -6 dB, lo que significa que en términos reales y prácticos, esta caja ronda una extensión sobre los 50-60 Hz.

Tengámoslo claro, este REL está indicado para habitaciones pequeñas (12-14 metros cuadrados cuando mucho) y que debe reforzar el grave de altavoces modestos o de tamaño bookshelf. Si usted tiene cajas acústicas tipo torre o un cuarto más grande, esta marca de Wales ofrece una amplísima variedad de opciones en cuanto a tamaño, poder y desempeño en subwoofers de verdadera alcurnia y alto precio.

Conexiones

REL adopta un enfoque diferente al de muchos fabricantes de subwoofers. En lugar de la opción predeterminada de una entrada LFE por RCA, que se encuentra en la mayoría de los subwoofers, REL prefiere utilizar una entrada de alto nivel (nivel de altavoz) en un entorno de alta fidelidad. De hecho, el manual muy completo dice: “SIEMPRE conecte usando la entrada REL HIGH-LEVEL, a menos que su sistema simplemente no pueda acomodar esto. El propósito de conectarse a los terminales de salida de los altavoces es uno de los secretos únicos del éxito de REL”.

Conectándose a la entrada de alto nivel del REL desde el amplificador, se genera la firma sónica de su sistema principal, incluyendo el balance tonal y el timing de toda la cadena electrónica. De esta manera, el REL recibe la señal exacta que alimenta a los altavoces principales.

El manual hace énfasis: “Esta conexión se puede hacer sin afectar el rendimiento del amplificador, ya que la impedancia de entrada del amplificador REL es de 150,000 ohms”; en efecto no produce ninguna demanda adicional en el resto del sistema. También se proporciona una entrada LFE, y el nivel de altavoz y la entrada LFE pueden ejecutarse simultáneamente configurándose de forma diferente con sus propios controles para permitir a los usuarios tener un “subwoofer de alta fidelidad” y un “subwoofer de cine en casa”.

El panel trasero es una placa de metal muy bien elaborada que acomoda la ya descrita entrada de alto nivel mediante un conector Neutrik. El sub incluye un cable largo de 10 metros que permite esta conexión, pues en el lado opuesto se ofrece cable desnudo de 3 polos para conectarlo a las terminales de altavoz del amplificador. Dos de ellos (amarillo y rojo) van a los postes positivos, mientras que el cable negro se conecta a cualquier poste negativo. Fácil.

También incluye la entrada dedicada para LFE (el .1 en los sistemas surround multicanal), de tal manera que basta enviar un cable RCA desde la salida subwoofer del receptor AV, señal que ya va  “cortada” por el procesador digital interno del receiver (generalmente a 80 Hz).

REL permite que esas conexiones se realicen simultáneamente sin afectar el desempeño del TZero.

Incluso se ofrece una entrada RCA de bajo nivel y rango completo, utilizable sólo en el caso que la opción de High Level no pueda utilizarse por alguna razón. REL no recomienda usar entradas de alto y bajo nivel al mismo tiempo, se produciría un grave descontrolado y desfasado.

Si el TZero se está usando en un ambiente surround, es preciso configurar el receptor para que envíe rango completo a las bocinas frontales (no importando si tenemos bocinas pequeñas), pues es la única manera que el sub REL reciba la información sonora completa.

Hay que tener en cuenta que hay muchos nuevos receptores ofrecen una calibración y optimización acústica mediante DSP como Audissey o similar, en este caso, al hacer este procedimiento es importante desconectar el sub de las terminales del receptor. Una vez terminado el proceso de optimización acústica, ya es posible volver a conectar el TZero como se debe.

En cuanto a controles, el TZero ofrece los básicos y ya conocidos en subs de proceso moderado: ajuste de nivel de salida independiente para las conexiones de alto y bajo nivel y ajuste de frecuencia de corte, por supuesto ofrece un switch para modificar la fase (0 o 180 grados). También tiene un interruptor para encenderse cuando reciba señal o para permanecer siempre encendido.

Evaluación Subjetiva

Conecté el sub TZero en un sistema estéreo conformado por un receptor estéreo Outlaw RR-2160, un reproductor de CD´s Rotel CD14 y un reproductor multiroom Sonos Connect. Las bocinas fueron las Canton Vento 826. Tal cual lo recomienda REL, utilice el mencionado cable para conexión High Level.

Empecé con la tanda de discos que sobresalen por graves pesados de artistas como: Groove Armada, Hercules & Love Affair y Daft Punk. El pequeño REL de inmediato develó el cuerpo de la música electrónica, ahora el rango medio de las Canton se “limpió”, las voces fueron más claras e inteligibles, incluso los agudos reflejaron una extensión y un aire que antes no se percibía.

Estuve ubicando el sub TZero primero justamente detrás de las bocinas y luego lo moví a la esquina. Hay una ganancia aunque no es extrema, pero es notable. La presión acústica del sub se integra mejor al cuarto, pero esto también provoca un reajuste en la posición de las bocinas. Es cosa de experimentar con la fase y con las ubicaciones para que no haya cancelación.

El TZero produce graves de poder pero hasta cierto nivel. No es un monstruo y si se le exige demás, la fascinación puede acabar. Es un sub que ayuda a aumentar los graves (y para generar esa octava extra que es imposible para pequeñas bocinas), no para reemplazar los de las cajas acústicas.

Es obvio que el TZero no funcionaría adecuadamente con cajas acústicas que ya tengan buena respuesta en graves, pues habría que batallar con más señales (las de cada woofer y las sub, más los picos y nodos propios de la habitación); así que hay que escoger su ambiente de manera adecuada.

Brevemente lo he escuchado en surround multicanal con un receptor Onkyo TX-NR676 y con un sistema de bocinas Paradigm (5 bocinas Millenia One) y las sensaciones son igualmente sorprendentes. Sobre todo en la ambientación y en la música de las películas. Por supuesto funciona bien para “bombazos”, pero no va a erizar la piel; para eso se necesita de subs más grandes y más poderosos. Su desempeño es mejor en sistemas estéreo.

Conclusión

El TZero produce bajos controlados y con “buena” profundidad. Tiene una extensión limitada (es claro que no va a sacudir la habitación). Es infinitamente superior a cualquier sub económico de marcas reconocidas y su tamaño ultra compacto lo convierte en un elemento agradable a la vista, además es muy flexible de colocar pues cabe prácticamente en cualquier lado.

Aquí viene lo mejor: desde mi punto de vista, es un subwoofer “muy musical” (no es una caja que produce ruidos como la gran mayoría de los subs baratos, ni es un sub de una sola nota como otros tantos). Bien colocado, añade cuerpo a cada canción y produce una sensación extremadamente placentera.

Lo ideal sería tener dos subs TZero, de esa manera se genera no sólo más poder y extensión, sino una cobertura más homogénea. Por supuesto que no se trata de una opción económica, pero si para quien tiene gustos refinados y quiere conformar un sistema estéreo con bocinas de dimensiones compactas (y por que posee una habitación pequeña). Ampliamente recomendado.  HT

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